Y tú ¿que me cuentas? Mis cuentas, que no me cuadran. 420 euros para mantener una casa, pagar facturas, continuar la vida. ¿Quién realizó esta cuenta?
¿Como cuadran los que somos en casa, la luz, el teléfono, el agua?
¿Con qué mando los niños al cole si el dinero no me alcanza?
¿Y qué vamos a comer?
Por más números que hago… nada, que no cuadra. Ay, esas cabezas pensantes. Volvamos a empezar. ¿Seguro que son 420? ¿No será un poquito más?
Basura, agua, luz, calefacción, comunidad, seguros…
Me sobra el teléfono, la tele de pago, la prensa diaria…
¿Y si tengo que ir al médico?
¡Los pañales de la niña!, se me olvidaba.
Uff vuelta a empezar.
Que no, que no, que no alcanza.
Pues tiene que cuadrar. ¡No se van a equivocar los que nos mandan!
Y ¿cómo lo harán ellos? Recortando. Seguro. Pos a recortar.
Ropa: la del año pasado.
Comida: ofertas, arroz, pasta y patatas.
De tabaco nada.
Salir: a bajar la basura y punto.
Y así ¿llegará?
Ni en broma.
Llamaré a mis suegros, a mis padres y hasta al lucero del alba, que con esto no nos llega.
¡Jó! ¿Cuánto cobrará un diputado?
¿Y qué estudios tendrá el tío pa saber que con 420 euros me basta?
Superiores seguro, estudios superiores.
¿Y pa esto le han valido sus estudios? Pos con nosotros se equivocó.
Ya, pero para él acertó de pleno. A que sí. No te digo.
Y tú ¿qué me cuentas?
lunes, septiembre 14, 2009
viernes, marzo 27, 2009
A vueltas con la Iglesia
Aceptando que pulpo es un animal de compañía y que no hay una campaña orquestada en contra de la Iglesia, me aburre leer en la prensa, oír en la radio y ver en la tele continuas opiniones que hablan de ella. Debe ser uno de los temas de más actualidad: cartas al director, analistas de sobremesa, desayuno y hasta de la cena, artículos de opinión, programas mono-temáticos y un largo etcétera. ¿Qué tendrá el agua cuando la bendicen? Y eso que hay muchas y buenas razones para desarrollar una crítica objetiva y constructiva. ¿Se me escucha? Tiempo al tiempo.
Lo cierto es que molesta cuando habla, cuando calla e incluso cuando bosteza. ¿Traumas de la infancia? ¿Deseos inconfesados? ¿Obsesiones compulsivas? Debe ser un nuevo tipo de adicción. Algo no les funciona, pero como los curas ya no confesamos, la seguridad social está saturada y no están los tiempos como para gastar dinero en consultas privadas y encima estamos en cuaresma, pues na, les aguantamos y punto. Será por paciencia. ¡Angelitos! ¡angelitas!
Debieron saltarse varios cursos de catequesis pues aún no saben lo que es la Iglesia y se confunden, la ignorancia es lo que tiene, y confunden, es lo que tiene la ignorancia.
No obstante, a tiempo están de aprender, si quieren.
Ahora bien, pretender cambios éticos y morales en pro de la modernidad, la adecuación o adaptación a los tiempos, suena a presentar las mismas mentiras con las que la tiniebla o oscuridad encubre sus obras. ¡Vamos mal por ahí! Y eso que ya conocemos la astucia con que se mueve y como envuelve en palabras vanas la triste realidad que nos toca vivir: interrupción voluntaria del embarazo, daños colaterales, desaceleración económica, trasvase de fondos, ayuda al desarrollo… ¡Lástima que tenga medido el espacio! ¡Daba para un par de Espasas!
La Iglesia defiende la dignidad de la vida humana independientemente de las condiciones psicosociales en las que se desarrolle, es decir, la vida humana es digna por sí misma, es un ser humano, imagen y semejanza de Dios, y no precisa de unas determinadas condiciones psicosociales para que se le reconozca su dignidad. Cierto es que existen excesivos condicionantes que impiden a muchos seres humanos vivir su vida con dignidad. Esa debe ser la tarea de todos y todas, poner fin a estas estructuras generadoras de dolor, sufrimiento, indignidad y muerte, pero, poner fin a la vida humana por la ausencia de condiciones necesarias para su desarrollo digno no parece la mejor opción, al menos para mí. Se valoraran otras opciones, pero ni las entiendo, ni las comparto, ni las apoyo, es más, me manifiesto en contra. ¿Puedo no? Claro está que, manifestar disidencia con respecto a determinadas posturas, no significa ir contra alguien, condenar… En última instancia la decisión de cada cual ha de ser en conciencia y yo no soy nadie para juzgar, sí para acompañar en la mejor opción. Dios no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva. Y no me cantes: “déjame en paz, que no me quiero salvar”, ese es tu problema. También hay que estar a la altura y acompañar al que se confunde, si se deja.
Por tanto, posicionarse a favor de toda vida humana, desde su inicio hasta su término, y comprometerse a dotarla de los medios adecuados y necesarios para vivirla con dignidad en su inicio, desarrollo y fin, creo que es, sin duda, la mejor opción. Y, por aquí, es por donde hemos de aunar esfuerzos, voluntades y opciones, además, “con la que está cayendo”, con la situación que viven tantas familias, tantos colectivos, tantos trabajadores y trabajadoras, con el desamparo en que se encuentran, y aumentando, con la ausencia de las necesarias coberturas sociales para inmigrantes, menores, ancianos, enfermos, dependientes, autónomos… (Pon tú el etcétera) ¿No crees que hay temas más interesantes y acuciantes que tratar? Hablemos de la dignidad de toda vida humana en las actuales condiciones de indignidad. Pero otro día, por hoy ya es bastante. ¡Me aburre trabajar pal inglés! Otro día te lo explico.
Se me cuide, con dignidad. ¿Cómo era la frase? ¡Ah sí! Vive y deja vivir. Mejor: Vive y celebra la vida, de todos, de todas. Ta lluegu.
Roberto Marcos
Cura en Ciañu
Lo cierto es que molesta cuando habla, cuando calla e incluso cuando bosteza. ¿Traumas de la infancia? ¿Deseos inconfesados? ¿Obsesiones compulsivas? Debe ser un nuevo tipo de adicción. Algo no les funciona, pero como los curas ya no confesamos, la seguridad social está saturada y no están los tiempos como para gastar dinero en consultas privadas y encima estamos en cuaresma, pues na, les aguantamos y punto. Será por paciencia. ¡Angelitos! ¡angelitas!
Debieron saltarse varios cursos de catequesis pues aún no saben lo que es la Iglesia y se confunden, la ignorancia es lo que tiene, y confunden, es lo que tiene la ignorancia.
No obstante, a tiempo están de aprender, si quieren.
Ahora bien, pretender cambios éticos y morales en pro de la modernidad, la adecuación o adaptación a los tiempos, suena a presentar las mismas mentiras con las que la tiniebla o oscuridad encubre sus obras. ¡Vamos mal por ahí! Y eso que ya conocemos la astucia con que se mueve y como envuelve en palabras vanas la triste realidad que nos toca vivir: interrupción voluntaria del embarazo, daños colaterales, desaceleración económica, trasvase de fondos, ayuda al desarrollo… ¡Lástima que tenga medido el espacio! ¡Daba para un par de Espasas!
La Iglesia defiende la dignidad de la vida humana independientemente de las condiciones psicosociales en las que se desarrolle, es decir, la vida humana es digna por sí misma, es un ser humano, imagen y semejanza de Dios, y no precisa de unas determinadas condiciones psicosociales para que se le reconozca su dignidad. Cierto es que existen excesivos condicionantes que impiden a muchos seres humanos vivir su vida con dignidad. Esa debe ser la tarea de todos y todas, poner fin a estas estructuras generadoras de dolor, sufrimiento, indignidad y muerte, pero, poner fin a la vida humana por la ausencia de condiciones necesarias para su desarrollo digno no parece la mejor opción, al menos para mí. Se valoraran otras opciones, pero ni las entiendo, ni las comparto, ni las apoyo, es más, me manifiesto en contra. ¿Puedo no? Claro está que, manifestar disidencia con respecto a determinadas posturas, no significa ir contra alguien, condenar… En última instancia la decisión de cada cual ha de ser en conciencia y yo no soy nadie para juzgar, sí para acompañar en la mejor opción. Dios no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva. Y no me cantes: “déjame en paz, que no me quiero salvar”, ese es tu problema. También hay que estar a la altura y acompañar al que se confunde, si se deja.
Por tanto, posicionarse a favor de toda vida humana, desde su inicio hasta su término, y comprometerse a dotarla de los medios adecuados y necesarios para vivirla con dignidad en su inicio, desarrollo y fin, creo que es, sin duda, la mejor opción. Y, por aquí, es por donde hemos de aunar esfuerzos, voluntades y opciones, además, “con la que está cayendo”, con la situación que viven tantas familias, tantos colectivos, tantos trabajadores y trabajadoras, con el desamparo en que se encuentran, y aumentando, con la ausencia de las necesarias coberturas sociales para inmigrantes, menores, ancianos, enfermos, dependientes, autónomos… (Pon tú el etcétera) ¿No crees que hay temas más interesantes y acuciantes que tratar? Hablemos de la dignidad de toda vida humana en las actuales condiciones de indignidad. Pero otro día, por hoy ya es bastante. ¡Me aburre trabajar pal inglés! Otro día te lo explico.
Se me cuide, con dignidad. ¿Cómo era la frase? ¡Ah sí! Vive y deja vivir. Mejor: Vive y celebra la vida, de todos, de todas. Ta lluegu.
Roberto Marcos
Cura en Ciañu
viernes, diciembre 26, 2008
martes, diciembre 23, 2008
Con pasión
Echo de menos la compasión. Quizá, centrados en altos y bellos valores, el hombre y la mujer del siglo XXI se olviden de aquellos que cimientan la convivencia, fundamentan nuestra existencia y nos construyen. Hoy hay otras prioridades.
No me gusta ver por la tele los cuerpos inertes tendidos en la playa, mutilados tras la explosión de una bomba o el reguero de sangre que el objetivo persigue y aumenta. Me molesta ver los efectos de la violencia, económica, terrorista o de género… masculino.
Comprendo que alguien tiene que informar, filmar o fotografiar, que alguien decide lo que se emite y que cada cual es libre de oír o ver lo que le venga en gana… y así nos va. Lo que se hace cotidiano se ve con normalidad. ¡Ay! ¿Qué será educar?
Detesto ver el compromiso social del que presumen los medios de comunicación, los bancos, las empresas…Si no desgravara… Si no fuera propaganda gratuita… Si sus amigos no tuvieran una ONG… Hay pobres que están de moda y poderosos que se los ponen.
No soporto a los miembros de partidos que presumen de su opción política afirmando que es auténticamente cristiana, o a los otros, animales apolíticos y areligiosos, que manifestando opciones extremistas, pretenden echar de la Iglesia a los que no piensan como ellos. ¡¡¡Serán varas!!! ¡Ay, estos que se cansan de ir delante de los curas y ahora van detrás dando garrotazos! La gorra que llevan es de plato, no de general.
Me entristece pensar… ¿A dónde van los crucifijos que se quitan? Entrégalo en la parroquia más cercana. Allí entienden de cruces y de crucificados. ¿Aún no se le ha ocurrido a nadie fundar una ONG para recogerlos a domicilio y un museo para exhibirlos? Lo mismo los reciclan y todo: Este signo, que hería sensibilidades, ahora, tras una serie de inversiones y puestos de trabajo subvencionados, es inocuo para el medio animal y vegetal entero.
¡Qué dolor que no tengamos albergue municipal ésta Navidad! María volverá a parir en un portal. Los templos permanecen cerrados. ¿Y el corazón? Partío, no te enteras. Pues lo mismo no vienen, total, venir pa ná.
A los Reyes les pido que sean cordiales. ¡Con lo bien que quedan en las fotos! Tan calladitos, tan monos. Y a los Magos de Oriente que no pasen de largo, que sigo esperando el Hospital de Parapléjicos, viviendas, puestos de trabajo, paz, perdón, solidaridad, etc, etc. Por cierto, si no tais en crisis, ¿podríais traerles algo de carbón a los banqueros? De lo demás ya les surten, suerte que tienen algunos.
Y feliz Navidad, si la sobrevives. Lo de Próspero Año Nuevo, ¿Ye de cachondeo?
Un aviso: Si felicitas la Navidad no me seas melindrero o melindrera, déjate de paisajes nevados y frases melifluas de sueños o buenos deseos. Navidad es celebrar el nacimiento de Jesús lo demás son añadidos de grandes almacenes.
Lo dicho, feliz Navidad y que Dios nazca en ti.
Se me cuide, en eso estamos. Quede usted con Dios, no te hará daño.
Roberto Marcos
Cura en Ciañu
No me gusta ver por la tele los cuerpos inertes tendidos en la playa, mutilados tras la explosión de una bomba o el reguero de sangre que el objetivo persigue y aumenta. Me molesta ver los efectos de la violencia, económica, terrorista o de género… masculino.
Comprendo que alguien tiene que informar, filmar o fotografiar, que alguien decide lo que se emite y que cada cual es libre de oír o ver lo que le venga en gana… y así nos va. Lo que se hace cotidiano se ve con normalidad. ¡Ay! ¿Qué será educar?
Detesto ver el compromiso social del que presumen los medios de comunicación, los bancos, las empresas…Si no desgravara… Si no fuera propaganda gratuita… Si sus amigos no tuvieran una ONG… Hay pobres que están de moda y poderosos que se los ponen.
No soporto a los miembros de partidos que presumen de su opción política afirmando que es auténticamente cristiana, o a los otros, animales apolíticos y areligiosos, que manifestando opciones extremistas, pretenden echar de la Iglesia a los que no piensan como ellos. ¡¡¡Serán varas!!! ¡Ay, estos que se cansan de ir delante de los curas y ahora van detrás dando garrotazos! La gorra que llevan es de plato, no de general.
Me entristece pensar… ¿A dónde van los crucifijos que se quitan? Entrégalo en la parroquia más cercana. Allí entienden de cruces y de crucificados. ¿Aún no se le ha ocurrido a nadie fundar una ONG para recogerlos a domicilio y un museo para exhibirlos? Lo mismo los reciclan y todo: Este signo, que hería sensibilidades, ahora, tras una serie de inversiones y puestos de trabajo subvencionados, es inocuo para el medio animal y vegetal entero.
¡Qué dolor que no tengamos albergue municipal ésta Navidad! María volverá a parir en un portal. Los templos permanecen cerrados. ¿Y el corazón? Partío, no te enteras. Pues lo mismo no vienen, total, venir pa ná.
A los Reyes les pido que sean cordiales. ¡Con lo bien que quedan en las fotos! Tan calladitos, tan monos. Y a los Magos de Oriente que no pasen de largo, que sigo esperando el Hospital de Parapléjicos, viviendas, puestos de trabajo, paz, perdón, solidaridad, etc, etc. Por cierto, si no tais en crisis, ¿podríais traerles algo de carbón a los banqueros? De lo demás ya les surten, suerte que tienen algunos.
Y feliz Navidad, si la sobrevives. Lo de Próspero Año Nuevo, ¿Ye de cachondeo?
Un aviso: Si felicitas la Navidad no me seas melindrero o melindrera, déjate de paisajes nevados y frases melifluas de sueños o buenos deseos. Navidad es celebrar el nacimiento de Jesús lo demás son añadidos de grandes almacenes.
Lo dicho, feliz Navidad y que Dios nazca en ti.
Se me cuide, en eso estamos. Quede usted con Dios, no te hará daño.
Roberto Marcos
Cura en Ciañu
miércoles, noviembre 26, 2008
Camín de Ciañu
Llovía a chuzos. Al pasar con el coche me acerqué a la parada del bus mirando si podía hacer mi obra de caridad diaria y subir a alguien a Ciañu.
Un amigo se resguardaba de la lluvia, sin paraguas y con el cuello del chubasquero hasta las orejas. Acerqué el coche y le invité a subir. No gracias, voy pa LLaviana. Pos vale, ta lluegu.
Se cerró el semáforo, me cercaron varios coches, el autobús no podía entrar en la parada y la gente tenía que salir corriendo pa no mojarse y subir al autobús en medio de la calle. Me dieron recuerdos pa mi madre y mi padre y centenares de ojos me miraban mascullando lo que yo decía a voces: ¡Qué coño hago aquí en medio!
¡Menudo atasco se formó! El autobús se fue y todavía tuve que esperar un rato pa poder sacar el coche. ¡No vuelvo a hacer un favor en mi vida! Claro, vas de Quijote por la vida y terminas de Sancho…
Cuando guardaba el coche me reía de la situación. Si un poco más y cojo a mi amigo, a la señora del carrito y a media docena más y me los monto en el coche; con tal de salir de allí me los hubiera llevado a todos a Sildavia. Pero ¿quién me manda meterme en estos berenjenales?
Colocándome la palestina miraba a la gente que había en la plaza. ¡Cuántos años de ayudas, de planes de integración, de proyectos sociales… y estaban en el mismo sitio!
Quizá, preocupados en hacer nuestra obra de caridad, en justificar subvenciones, en demostrar nuestro compromiso social olvidamos… ¿Qué olvidamos? Hacemos análisis, estudios, programaciones, evaluaciones, planes, proyectos, intervenciones, acompañamientos, acogidas, legislamos… ¿Dónde fallamos? Nunca, en la historia que conozco, tampoco es tanta, hubo tantos recursos, tantas subvenciones… ¿Administramos mal los recursos humanos y económicos? ¿Construimos castillos en el aire, es decir, chiringuitos de fantasía que se comen los recursos sin garantizar resultados? Es posible que, hasta con las mejores intenciones, enseñemos a ser pobres y condenemos a vivir en la exclusión a los que, durante generaciones, acostumbramos a “comer y vestir” de lo que nos sobra y ahora a vivir…
Ya ves, yo iba pa Ciañu y él iba pa Llaviana. Yo llegué ¿y él?
Se me cuide, que al andar se hace camino.
Roberto Marcos
Cura en Ciañu.
Un amigo se resguardaba de la lluvia, sin paraguas y con el cuello del chubasquero hasta las orejas. Acerqué el coche y le invité a subir. No gracias, voy pa LLaviana. Pos vale, ta lluegu.
Se cerró el semáforo, me cercaron varios coches, el autobús no podía entrar en la parada y la gente tenía que salir corriendo pa no mojarse y subir al autobús en medio de la calle. Me dieron recuerdos pa mi madre y mi padre y centenares de ojos me miraban mascullando lo que yo decía a voces: ¡Qué coño hago aquí en medio!
¡Menudo atasco se formó! El autobús se fue y todavía tuve que esperar un rato pa poder sacar el coche. ¡No vuelvo a hacer un favor en mi vida! Claro, vas de Quijote por la vida y terminas de Sancho…
Cuando guardaba el coche me reía de la situación. Si un poco más y cojo a mi amigo, a la señora del carrito y a media docena más y me los monto en el coche; con tal de salir de allí me los hubiera llevado a todos a Sildavia. Pero ¿quién me manda meterme en estos berenjenales?
Colocándome la palestina miraba a la gente que había en la plaza. ¡Cuántos años de ayudas, de planes de integración, de proyectos sociales… y estaban en el mismo sitio!
Quizá, preocupados en hacer nuestra obra de caridad, en justificar subvenciones, en demostrar nuestro compromiso social olvidamos… ¿Qué olvidamos? Hacemos análisis, estudios, programaciones, evaluaciones, planes, proyectos, intervenciones, acompañamientos, acogidas, legislamos… ¿Dónde fallamos? Nunca, en la historia que conozco, tampoco es tanta, hubo tantos recursos, tantas subvenciones… ¿Administramos mal los recursos humanos y económicos? ¿Construimos castillos en el aire, es decir, chiringuitos de fantasía que se comen los recursos sin garantizar resultados? Es posible que, hasta con las mejores intenciones, enseñemos a ser pobres y condenemos a vivir en la exclusión a los que, durante generaciones, acostumbramos a “comer y vestir” de lo que nos sobra y ahora a vivir…
Ya ves, yo iba pa Ciañu y él iba pa Llaviana. Yo llegué ¿y él?
Se me cuide, que al andar se hace camino.
Roberto Marcos
Cura en Ciañu.
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